Engañada en París es un misterio romántico sobre una estadounidense que vuela a París para conocer a su novio de internet y acaba plantada. El encantador desconocido que le salva el día parece perfecto, salvo por un detalle: se niega a decirle a qué se dedica.
¿De qué trata Engañada en París?
Harper Bell aterriza en París radiante. Tras seis meses chateando en línea, por fin va a conocer a Pierre, el francés que está segura de que es el hombre de su vida. Hasta el agente de inmigración sonríe con sorna cuando se lo cuenta. Pierre le escribe para que lo espere en un café junto a la Torre Eiffel.
Él nunca aparece. Horas después, su perfil de citas ha desaparecido, y cuando llega la cuenta, rechazan sus tres tarjetas. Lucas, un desconocido muy guapo que la observaba desde otra mesa, paga y se ofrece a enseñarle una cara mejor de París.
El día empeora antes de mejorar. Su jefe en Nueva York la acusa de abandonar su trabajo y la despide por teléfono. Después Lucas la lleva a la inauguración de una galería, donde la directora, Nettie Moreau, le ofrece un trabajo en París. Harper está tan feliz que lo besa.
Una romántica alegre y optimista de Nueva York que trabaja en el mundo del arte y sigue creyendo en el amor, incluso después de que la dejen plantada al otro lado del océano.
LucasProtagonista
Un parisino encantador que aparece justo cuando Harper necesita a alguien. Es amable y atento, y curiosamente reservado sobre su trabajo.
PierreAntagonista
El francés que Harper conoció en una app de citas y que se esfuma el día en que ella llega.
Nettie MoreauSecundario
La directora de una galería, impresionada por la pasión de Harper por el arte.
Ian RobertsSecundario
El jefe de Harper en Nueva York, que tiene muy poca paciencia con su viaje.
Atención, spoilers: la historia completa y el final
Engañada en París: la historia completa
Harper acaba en el piso de Lucas, donde una llamada interrumpe su beso. Él la atiende en el baño, susurrando en francés. Luego cocina espaguetis y esquiva todas las preguntas sobre su trabajo. Harper empieza a preguntarse cómo es que estaba justo en el café de Pierre, y si no será el mismo Pierre con otro nombre.
A la mañana siguiente, Lucas se va temprano a trabajar, y Harper se despierta sola con una vecina aporreando la puerta. La mujer le advierte, en un inglés chapurreado, que París no es seguro para las turistas. Inquieta, Harper recorre la ciudad. A través del escaparate de un restaurante cree ver a Pierre, pero cuando entra corriendo la mesa está vacía, y de repente quien está allí es Lucas, con su traje de trabajo, preguntándole qué hace ella ahí.
Esa noche abre el portátil de Lucas y encuentra correos de HeartLink, la web de citas donde conoció a Pierre, y mensajes del usuario de Pierre. Convencida de que los dos hombres trabajan juntos, huye. Lucas le jura que es un investigador privado contratado para desenmascarar a Pierre como estafador, pero ella no le cree y se registra en un hotel.
Lucas aparece en el vestíbulo con un pendrive lleno de pruebas de que Pierre ha estafado a otras mujeres. En ese momento, Pierre le escribe a Harper para pedirle perdón y proponerle verse en Le Soleil Café para explicarse. Ella acepta. Lucas le suplica que no vaya y luego insiste en acompañarla, pero Harper se escapa antes de que pueda seguirla.
¿Cómo termina Engañada en París?
En el café, Pierre la espera con otro hombre. Los dos esconden cuchillos bajo el abrigo y le exigen el bolso y las joyas. Pierre le dice que fue una presa fácil. Entonces llega Lucas, pistola en mano, y le dice que corra. Harper huye llorando y, al mirar atrás, lo ve enfrentarse solo a los dos hombres.
Cuando llegan las luces de la policía, una mujer, la capitana Maxime, se presenta como la superior de Lucas. Lucas no es investigador privado. Es un detective encubierto, y su equipo lleva meses siguiendo a la banda de Pierre mientras estafaba y robaba a turistas. Pierre y sus cómplices ya están detenidos. Cuando Lucas aparece ileso, Harper se lanza a sus brazos. Le mintió, le dice, pero la salvó.
Lucas admite que se fijó en Harper en el café porque estaba esperando a Pierre, pero que la misión se convirtió en algo más. Le dice «je t'aime» y le pide que le perdone sus secretos. Harper lo perdona y le dice que ella también lo quiere. Al atardecer junto al Sena, con la Torre Eiffel brillando detrás, él le promete que no habrá más mentiras, ni más espaguetis, sino una cena como Dios manda.